¡Hola soy Nana!

Nací en Bogotá pero muy pequeña fui a vivir a un bonito pueblo llamado Líbano – Tolima, donde pasé toda mi niñez disfrutando de paisajes con mucho verde, trepando en árboles, jugando por horas en cada rincón de la finca de mi abuela y con la extraña pero genial sensación de que la magia si era real.

 

Cuándo regresé a Bogotá, ya en mi adolescencia, me dijeron que la magia no existia y que si de verdad queria ser feliz debía ser la mejor estudiante, una gran profesional con un cargo muy importante y luego casarme con otro gran ejecutivo (lo sé…suena aburrido) pero yo decidí seguir ese plan al pie de la letra. En conclusión, dejé de ser la Nana despreocupada, risueña y soñadora por lo que me convetí en Diana, psicóloga graduada con honores, especializada en Desarrollo Organizacional con el promedio más alto de mi facultad, ejecutiva de una importante Compañía Multinacional y “casi esposa” de un Director Ejecutivo de otra Compañía.

 

Pero un día empezó a pasar algo fantástico…cada vez que abria mi closet para ponerme unos elegantes tacones, veía al lado, mis tenis converse y pensaba: “Que delicia poder trabajar en mis converse”, luego volvía a la realidad, cerraba el closet y me iba con mis altos tacones. El punto es, que esto me empezó a pasar día tras día hasta que me hice una pregunta que ha sido definitiva ¿Qué me impide usar mis converse cúando se me antoje? Y la respuesta llegó como un rayo láser directo a mi corazón: Estaba atrapada en mi propia matrix…una en la que yo había creido ser muy “exitosa”, pero que al final del día no me permitía elegir… elegir mis horarios, ni el tiempo que queria dedicarle a mi familia, ni los lugares donde quería estar, ni equivocarme, ni dejar de ganar “medallas” para demostrar lo buena que era, ni mucho menos ponerme mis converse un lunes en la mañana.

 

En conclusión, me di cuenta que estaba viviendo una linda vida pero que definitivamente no estaba escrita por mi. Así que tuve una de las revoluciones más grandes de mi vida, rompí mi compromiso de matrominio con un ser muy especial pero que claramente no era el amor de mi vida ni yo el de él, renuncié a tan magnífico cargo con el asombro de muchos y la decepción de otros y me dediqué a volver a escribir un nuevo guión, uno que me permitiera ser más que hacer.

 

Y la magia regresó…¡volví a ser Nana! me detengo a pisar las hojas secas que han caido de los árboles, despistada, imparable cuándo tengo una nueva idea, una lectora incansable, he invertido mucho dinero en mi misma formándome con grandes maestros en coaching espiritual, neurociencias, reiki y otras magníficas cosas más, creé el hogar de mis sueños junto con Angel y Nicolás, profundamente honrada por los padres que tengo, dueña de una empresa que me apasiona profundamente y claro…¡uso mis converse cuando se me antoja!

 

Mi vida hoy en día no es la perfecta… es, la más divertida y excitante, tengo retos diarios, grandes dosis de incertidumbre y en especial, la enorme fortuna de acompañar a miles de personas a despertar su poderoso alquimista interior, conectándome con lugares de su ser que muchos desconocen (algunos dicen que puedo ver su alma…), yo solo sé que veo claramente toda la magia que habita en cada persona y que sólo hace falta encender el interruptor adecuado para que las imposibilidades se vuelvan posibles.

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